Antonio's profileEspacio de AntonioPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
MICHELLE RPwrote:
Dec. 31
Merche Ramírez Aviléswrote:
Hola Toni.
Gracias por tu comentario, me ha encantado tu frase.
Aug. 22
MICHELLE RPwrote:
Hola Antonio!
Gracias por tu visita y tu comentario, te deseo una feliz semana y aprovecho para saludar a todos mis buenos amigos de Barcelona preciosa!!
Un beso,
Aug. 5
Serenidadwrote:
Un besote, corasón. La visa no me la sé de memoria :) el número secreto te lo diré al oído el día que por fin nos veamos cara a cara. Y no te dejaré hacer nada de nada :P
July 19
Espacio de Antonio
|
July 24 LuchaDesperté de golpe, la mañana era húmeda, angustiosa. Un peso cargaba mi pecho y pensé, otro día más.
De repente sentí el peligro, algo se movía fuera de mi tienda, algo siniestro que me llamaba. Me enfunde mi armadura, puse el yelmo sin demora y mis armas en su sitio. Agarre mi escudo y salí al exterior.
El paisaje era distinto, una neblina cubría un suelo inexistente para mis ojos, el cielo grisáceo, un árbol retorcido en sufrimiento sin apenas vida.
Donde esta mi montura? y mis compañeros? No había nadie, no se movía nada, solo una gota de sudor en mi frente camuflada por el yelmo.
Será magia?
Sentí de nuevo el peligro, sentí su presencia. Desenvaine mi tizona y la puse en guardia, mi escudo elevado y mis piernas equilibradas. Mire a doquier, pero no veía nada, solo sentía su presencia.
Donde estas?- Grite!, sal y muéstrate cobarde-. No obtuve la respuesta deseada, sino un golpe fuertísimo en mi escudo que me hizo retroceder, note otro intento agache la cabeza, doble las piernas y volví a colocar el escudo que sonó como un trueno al recibir el nuevo impacto.
Lance varios ataques de donde provenían los golpes, nada, no acertaba, solo cortaba ese aire que aprisionaba mi pecho y empezaba a tenerlo como segundo adversario.
Escuche un silbido, y mi auto reflejo elevo mi hoja para notar como otra chocaba contra ella, contratataque con el escudo, sin resultado. Y entonces llego, una tormenta de golpes que abollaron mi armadura, mi escudo y me hicieron soltar mi espada.
Cai hacia atrás, note como tenía una herida en la frente y de esta manaba mi propia sangre. Era el fin, caía y debía esperar el golpe final.
Cerré los ojos a la espera del golpe que no llego. Abrí los ojos y mire hacia todas las direcciones, el aire ya no era pesado, el paisaje era de verde prado, los árboles con vida alojaban huéspedes de hermosos cánticos y comprendí entonces...
Me había enfrentado al peor de mis enemigos, al peor y más fiero de mis adversarios, el cual debía ser el más grande de mis aliados.
Había luchado contra mi mismo… July 06 Necesito que alguien me ayudeNecesito desesperadamente que alguien me ayude... o voy a volverme loco. Vivo en una pequeña habitación con mi mujer, mis hijos y mis parientes, de manera que tenemos los nervios a punto de estallar y no dejamos de gritarnos y de increparnos los unos a los otros. Aquello es un verdadero infierno...” “¿Me prometes que harás lo que yo te ordene?”, le dijo el sabio con toda seriedad. “¡Te juro que lo haré!”. “Bien. ¿Cuántos animales tienes?”. “Una vaca, una cabra, seis gallinas... y algunos más”. “Mételos a todos en una habitación de tu casa y vuelve dentro de una semana”. El discípulo quedó horrorizado, pero ¡había prometido obedecer! De modo que lo hizo y regreso al cabo de una semana quejándose desconsoladamente: “¡Vengo hecho un manojo de nervios! ¡qué suciedad, qué peste, qué ruido! ¡Estamos todos a punto de volvernos locos!” “Mete ahora el perro y el caballo y vuelve dentro de una semana” A la semana siguiente entró desesperado diciendo: “¡Ya no puedo más, es insoportable!” “Vuelve ahora a tu casa, y saca a todos los animales”, dijo el maestro. El hombre se marchó a su casa corriendo y regresó al día siguiente radiante de alegría: “¡Que felicidad! Han salido todos los animales y aquello es ahora el paraíso. ¡Que tranquilidad, que limpieza, que amplitud...! July 05 cuentosDos hombres, habían compartido injusta prisión durante largo tiempo en donde recibieron todo tipo de maltratos y humillaciones. Una vez libres, volvieron a verse años después. Uno de ellos le preguntó al otro: “¿Alguna vez te acuerdas de los carceleros?” “No, gracias a Dios, yo lo olvidé todo” –Contestó- “¿Y tú?” “Yo continúo odiándolos con todas mis fuerzas” –respondió el otro- Su amigo lo miró unos instantes, luego dijo: “Lo siento por ti. Si eso es así, significa que aún te tienen preso”. July 03 Mi espacioHola a todos y todas, este es mi nuevo espacio. Veamos como sale, y espero que os guste...
Saludos a todos. |
|
|||||
|
|